Un estudio financiado por el Instituto Nacional de Investigación sobre la Discapacidad, Vida Independiente, y Rehabilitación (NIDILRR, por sus siglas en inglés).
Según el Centro Nacional de Estadísticas de la Lesión de la Médula Espinal, casi 18,000 personas experimentan una lesión traumática de la médula espinal (LME) cada año, y alrededor de 294,000 personas viven actualmente con una LME. La LME resulta en un daño a los nervios a lo largo de la médula espinal que, y puede causar un cambio o perdida en la función sensorial o motor de los brazos, piernas, y otras partes del cuerpo. Las personas con LME tienen más probabilidades de experimentar angustia psicológica, depresión, ansiedad, y trastorno de estrés postraumático que las personas sin LME. Estos síntomas psicológicos están asociados con una mayor probabilidad de considerar el suicidio, también conocido como la ideación suicida. Los estudios han encontrado que las personas con LME tienen tasas más altas de ideación suicida, intentos de suicido, y muerte por suicidio que la población general. Sin embargo, hay investigaciones limitadas sobre los potenciales factores de riesgo de ideación suicida entre las personas con LME.
En un reciente estudio financiado por NIDILRR, los investigadores querían examinar la frecuencia de ideación suicida y los factores de riesgo asociados entre las personas con LME. Los investigadores también querían identificar cualquier factor médico, demográfico, y psicosocial que estaban asociados con ideas suicidas entre las personas con LME.
Los investigadores del Sistema Modelo de Atención de Lesiones de la Médula Espinal del Norte de California (en inglés) recopilaron datos de 246 personas con LME inscritas en los Sistemas Modelo de Lesiones sobre la Médula Espinal (SCIMS, por sus siglas en inglés). Todos los participantes sufrieron pérdida temporal o permanente de funciones sensoriales y motoras y recibieron atención en un hospital SCIMS dentro del año posterior a la lesión. Los participantes respondieron a preguntas sobre sus demográficas, nivel de lesión, y si habían sido hospitalizados otra vez dentro del último año. También informaron con qué frecuencia habían tenido pensamientos de suicidio o de hacerse daño a sí mismos en las dos semanas anteriores. Los participantes también respondieron a preguntas sobre su salud mental y física, como sus experiencias con el dolor y la movilidad, satisfacción con la vida, resiliencia, e independencia en el hogar y en la comunidad.
La mayoría de los participantes eran blancos, hombres, tenían un título universitario, y utilizaban Medicaid/Medicare como su seguro principal. La mayoría de los participantes tenían tetraplejía (parálisis de la parte superior e inferior del cuerpo). El once por ciento de los participantes experimentó la ideación suicida. Entre estos participantes, el 22% tenía un plan de autolesión. Entre aquellos que informaron tener ideas suicidas, los investigadores encontraron que:
- No hubo asociación entre la ideación suicida y las características demográficas de edad, sexo, raza, estado civil, y educación.
- Los participantes que informaron ideación suicida tenían niveles más bajos de independencia física, menor función de movilidad, menor capacidad para realizar actividades diarias de autoatención, y mayor dolor percibido.
- Los participantes que informaron ideas suicidas tuvieron más síntomas depresivos, menor satisfacción con la vida, menos resiliencia, y peor salud percibida.
- Los síntomas depresivos fueron el predictor más fuerte de experimentar ideación suicida; a la inversa, la resiliencia y la independencia física fueron protectores contra la ideación suicida.
Según los autores, los hallazgos de este estudio son consistentes con estudios previos: la ideación suicida entre las personas con LME es significativamente mayor que la de la población general y una peor salud física y mental son factores de riesgo. A diferencia de otros estudios que muestran que las mujeres son más propensas a reportar ideación suicida, los autores señalaron que la asociación entre el sexo y la ideación suicida en este estudio podría deberse a un tamaño de muestra pequeño y a que los participantes con LME a lo largo del tiempo para obtener una comprensión más completa de los riesgos de la ideación suicida.
Los autores observaron que mejorar la salud física, fortalecer conexiones sociales, y reducir la angustia psicológica entre las personas con LME puede ayudar a reducir su riesgo de suicidio. Los profesionales y proveedores de atención pueden querer identificar y ofrecer apoyos para aumentar el acceso a la atención médica, programas de salud mental, y recursos comunitarios, como el apoyo de pares para quienes corren el mayor riesgo. Se ha demostrado que las intervenciones realizadas por especialistas en LME a través de aplicaciones y telesalud mejoran la satisfacción de vida y la salud mental de las personas con LME. Los proveedores pueden querer explorar intervenciones accesibles, como clases de ejercicio en línea o sesiones de asesoramiento sobre la nutrición y salud mental realizadas a través de teléfonos móviles.
Para Obtener Más Información:
El Centro de Traducción de Conocimientos de los Sistemas Modelo ofrece una gran colección de recursos informativos basados en la evidencia para personas con lesión de la médula espinal, sus familias y proveedores de atención, y los profesionales que apoyan su salud física y mental y su independencia. Los recursos están disponibles en inglés y español.
El Centro Nacional de Recursos sobre la Parálisis fomenta la participación en la comunidad y promueve la salud y una mejor calidad de vida para quienes viven con una parálisis o se ven afectados por ella. El centro ofrece recursos informativos, programas de apoyo entre compañeros, y eventos para la comunidad.
Para Obtener Más Información Sobre Este Estudio:
Khong, C.M., Chan, J., Pasipanodya, E., Dirlikov, B., Shem, K. (2023). Los factores de riesgo asociados con la ideación suicida en personas con lesión de la médula espinal (en inglés). Arch Rehabil Res Clin Transl. 5:100284. Este artículo está disponible en la colección de NARIC con el número de acceso J92939. Este artículo solo está disponible en inglés.