¿Las Redes Sociales Pueden Ayudar A Personas con Enfermedad Mental Grave Sentirse Más Conectados con Su Comunidad?

Las personas con enfermedad mental grave (EMG) tienen condiciones como la depresión, esquizofrenia, o el trastorno bipolar que pueden afectar su habilidad de participar en sus comunidades y crear relaciones sociales. Las redes sociales, como Facebook y Twitter, permiten a las personas con y sin discapacidades a conectarse con amigos y familia, tanto a nivel local y lejano. Muchas personas con EMG utilizan las redes sociales para comunicarse con amigos, encontrar apoyo de colegas con condiciones similares, o recibir información relacionada con la salud. En estudios anteriores, las personas con EMG han informado que el uso de las redes sociales les ha ayudado a sentirse más conectados con otras personas, ¿pero también podría ayudarlos a estar más involucrados en su comunidad? En un reciente estudio financiado por NIDILRR, los investigadores analizaron las conexiones entre el uso de redes sociales y la participación en las actividades comunitarias para las personas con EMG. Ellos querían averiguar si las personas con EMG que eran más activos en las redes sociales fueron también más activos en sus comunidades locales y la vida ciudadana. También querían averiguar si el uso de las redes sociales fue asociado con resultados negativos, como la sensación de soledad.

Los investigadores del Centro de Investigación de Rehabilitación y Capacitación sobre la Vida Comunitaria y Participación Entre los Individuos con Discapacidades Psiquiátricas (TU Colaboración) (en inglés) entrevistaron 232 personas con EMG de 13 estados. Todos estaban recibiendo servicios de salud mental con fondos públicos. Los investigadores preguntaron a los participantes si tenían una cuenta de redes sociales. Si tenían una cuenta de redes sociales, cuanto tiempo por semana la usaban y sus razones por usar las redes sociales. Los investigadores también preguntaron a los participantes sobre su participación comunitaria y participación ciudadana. Para la participación comunitaria, los participantes indicaron cuantas actividades comunitarias, de una lista de 22, en que habían participado durante el mes pasado y cuantos días durante el mes habían participado en cada actividad. La lista de actividades comunitarias incluyó actividades tales como ir de compras, visitar familia o amigos, trabajar, o actividades religiosas. Para la participación ciudadana, los participantes indicaron sí o no habían votado en la elección más reciente, participaron en un piquete de protesta o en una protesta durante el año pasado, y donaron dinero a las organizaciones en su comunidad durante el año pasado. Por último, los participantes respondieron a preguntas sobre la frecuencia con que sentían solos, y su calidad de vida en general.

Los investigadores encontraron que un tercio de los participantes tenían al menos una cuenta de medios sociales de comunicación. Casi todos de estos participantes usaban Facebook como su plataforma primaria de red social, pero algunos participantes también usaban Twitter, Google Plus, LinkedIn, u otras plataformas de redes sociales. Casi dos tercios de los participantes con una cuenta de red social la usaba a lo menos una vez al día. Más de la mitad de los participantes que usaban redes sociales dijeron que era importante o muy importante para ellos. Estos participantes usaban las redes sociales por una variedad de razones, tales como mantenerse al día con amigos, familia, y colegas; aprender más sobre la gente que conocían en la vida real; y mantenerse al día con las noticias y tendencias sociales. Los participantes más jóvenes eran más probables que los participantes mayores de utilizar las redes sociales.

Los investigadores encontraron que el uso de redes sociales fue asociado con una mayor participación comunitaria y la participación ciudadana. Los participantes que usaban las redes sociales al menos una vez a la semana reportaron participar en una mayor variedad de actividades comunitarias, y participando en estas actividades con más frecuencia que aquellos participantes que usaban las redes sociales al menos una vez a la semana o los que no las usaban. Además, los participantes que usaban las redes sociales por lo menos 30 minutos al día tenían más probabilidad de haber votado en la elección más reciente y haber participado en piquetes o protestado que aquellos que usaban las redes sociales menos de 30 minutos diarios o nada en absoluto. Los investigadores encontraron que no había conexión entre el uso de redes sociales y el aumento de la soledad o peor calidad de vida.

Los autores notaron que para los participantes en este estudio, las redes sociales y la participación comunitaria estaban conectadas, y el uso de redes sociales no fue asociado con resultados negativos como la soledad o el aislamiento. De hecho, muchos participantes dijeron que las redes sociales les ayudo a sentirse menos solos. Los autores sugirieron que las personas con EMG pueden tener dificultades con interacciones cara-a-cara, y por lo tanto puede resultar más fácil para mantenerse al día con sus amigos y eventos en sus comunidades usando las plataformas de redes sociales. Las redes sociales pueden ayudar a estas personas a sentirse más cerca a sus amigos y construir nuevas relaciones. También pueden usar las redes sociales para obtener información sobre las oportunidades laborales, eventos comunitarios, y los temas cívicos en su comunidad.

Las redes sociales como Facebook y Twitter pueden ofrecer a las personas con EMG y sus equipos de atención un instrumento para encontrar apoyo y conectarse con eventos y oportunidades en su comunidad. Los adultos jóvenes con EMG, en particular, pueden beneficiarse de intervenciones de apoyo por colegas que utilizan las redes sociales, mientras que los adultos mayores que todavía no usan las redes sociales pueden beneficiarse de los programas que les animan a crear cuentas de redes sociales. Los investigadores pueden desear investigar cuales instrumentos son más eficaces para aspectos diferentes de la participación, y como los programas específicos basados en las redes sociales podrían ayudar a las personas con EMG a mejorar su participación en la vida comunitaria.

Para Obtener Más Información

La TU Colaboración ofrece muchos informes, guías, y hojas de datos para ayudar a las personas con EMG a ser más activas en su comunidad, desde las actividades de ocio y recreación con la familia hasta la creación de congregaciones acogedoras. Encuentre la información en línea en http://www.tucollaborative.org (en inglés).

Esta edición de “Frontline Initiative” de La Alianza Nacional de Profesionales de Apoyo Directo muestra como los Profesionales de Apoyo Social utilizan las redes sociales y otros instrumentos para ayudar a sus clientes a conectarse https://ici.umn.edu/products/Frontline_Initiative/FI_12_1.pdf (en inglés).

La Caja Telecom de Instrumentos, un recurso para los consejeros de rehabilitación vocacional desarrollada por el RRTC sobre la Discapacidad en las Comunidades Rurales, cubre las redes sociales como un hinstrumento de desarrollo de la carrera: http://telecomtoolbox.ri.umt.edu/online-career-development/ (en inglés).

Para Obtener Más Información Sobre el Estudio

Brusilovskiy, E., Townley, G., Snethen, G., and Salzer, M.S. (2016) El uso de redes sociales, participación comunitaria, y el bienestar psicológico entre individuos con enfermedades mentales graves. Computadoras en el comportamiento humano, 65, 232-240.

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Date published: 
2016-10-19