Un Nuevo Programa Puede Ayudar a las Personas a Desarrollar Habilidades de Autoadministración y Confianza Después de un Accidente Cerebrovascular

El accidente cerebrovascular es la principal causa de discapacidad a largo plazo en los Estados Unidos, según la Asociación Nacional de Accidente Cerebrovascular. Un accidente cerebrovascular ocurre cuando un vaso sanguíneo en el cerebro se explota o bloquea. El accidente cerebrovascular puede ser leve, moderado, o severo. El accidente cerebrovascular puede causar problemas con el movimiento, el habla, o las funciones mentales debido al daño cerebral prolongado. Las personas que han tenido un accidente cerebrovascular pueden enfrentar retos al regresar al trabajo, vivir independientemente, o actividades sociales después de un accidente cerebrovascular. En un reciente estudio financiado por NIDILRR, los investigadores probaron un programa diseñado para ayudar a las personas que han tenido un accidente cerebrovascular a desarrollar habilidades de autoadministración. Querían averiguar si el programa podría aumentar la confianza de los participantes en su habilidad de administrar su salud y su estado de ánimo, comunicarse con otros, o participar en actividades de la vida como trabajar o hacer tareas domésticas.

Los investigadores financiados por el Centro de Investigación de Rehabilitación y Capacitación para Mejorar los Resultados Funcionales y de Empleo de Personas que Experimentan un Ictus (en inglés) matricularon 185 personas de St. Louis, MO y Chicago, IL en un estudio. Los participantes habían experimentado un accidente cerebrovascular leve o moderado a lo menos 3 meses antes del estudio, y habían completado su atención de rehabilitación. La mayoría de participantes habían experimentado su accidente cerebrovascular dentro de 5 años del estudio, pero muchos tenían entre 5 y 10 años de recuperación. Todos los participantes pasaron por el programa experimental de 12 semanas. Aproximadamente la mitad de los participantes fueron asignados al azar a un grupo experimental donde participaron en el programa inmediatamente. La otra mitad, que sirvieron como el grupo de control, no participaron en el programa inmediatamente, pero fueron puestos en una lista de espera para participar en el programa después de un período de 12 semanas.

El programa experimental se llamó el Programa de Participación en la Autoadministración Después de un Accidente Cerebrovascular (IPASS por sus siglas en inglés). Constaba de 12 clases semanales, con grupos de 6 a 7 participantes por clase reunidos con dos instructores capacitados. Los participantes recibieron capacitación sobre las habilidades necesarias en la administración diaria del tratamiento de condiciones crónicas, así como sobre cómo mantener y/o aumentar la participación en las actividades de la vida. Los participantes también asistieron a sesiones educativas centradas en el hogar, comunidad, y el manejo del trabajo después de un accidente cerebrovascular. Los contenidos de esas sesiones educativas incluyeron la construcción de habilidades para la fijación de metas, planificación de acción, y resolución de problemas relacionados con la participación en actividades comunitarias. Por ejemplo, los participantes aprendieron estrategias para organizar sus hogares, superar barreras en la comunidad, y solicitar adaptaciones razonables en el trabajo, entre otras.

Todos los participantes completaron cuestionarios a varios momentos antes y después del programa. En los cuestionarios, se preguntó a los participantes qué tan seguros estaban en su habilidad para manejar los retos relacionados con su accidente cerebrovascular; qué confianza sentían por su capacidad para participar en comportamientos saludables, como el ejercicio; y su confianza en su habilidad en participar en actividades domésticas, laborales, y comunitarias. Los participantes en el grupo experimental completaron los cuestionarios antes de iniciar el programa, después de finalizar el programa, y de nuevo unos 6 a 9 meses después de finalizar el programa. Los participantes en la lista de espera completaron los cuestionarios al comienzo del período de espera y otra vez antes de comenzar el programa. También completaron los cuestionarios inmediatamente después de completar el programa y nuevamente alrededor de 6 a 9 meses después de que el programa terminó.

Los investigadores encontraron que las puntuaciones de autoconfianza del grupo experimental aumentaron en varias áreas entre el principio y el final del programa, mientras que las puntuaciones del grupo de lista de espera bajaron mientras esperaban a que el programa comenzara. Sin embargo, el grupo de lista de espera mostró las mismas mejoras que el grupo experimental una vez que completaron el programa. Específicamente, los investigadores vieron mejoras en:

  • Manejar los retos: Los participantes se sentían más confiados en su capacidad de manejar los estados de ánimo, manejar su condición en general, y pedir ayuda cuando la necesitaban.
  • Participar en comportamientos saludables: Los participantes se sentían más confiados en su capacidad para ejercer y comunicarse con sus médicos.
  • Participación: Los participantes se sentían más seguros de hacer tareas, mantenerse organizados, y manejar las actividades en el hogar, la comunidad, y el trabajo.

Cuando los investigadores analizaron las puntuaciones a los 6 y 9 meses justo después del término del programa, encontraron que la mayoría de las puntuaciones permanecieron iguales o cayeron sólo ligeramente en comparación con las puntuaciones justo después de que los participantes terminaron el programa. Según los autores, el aumento de la confianza en el trabajo no duró tanto como los demás.

Los autores notaron que un programa de autoadministración puede ayudar a las personas con accidente cerebrovascular a desarrollar más confianza y habilidades para aprender a manejar su condición y resumir la participación en actividades importantes, incluso si experimentan impedimentos mentales como resultado de su accidente cerebrovascular. En estudios anteriores, los programas de autoadministración han mostrado ser prometedores para ayudar a las personas a manejar los síntomas de condiciones médicas. Los resultados de este estudio se basan en estos hallazgos previos al sugerir que programas de autoadministración también pueden ayudar a las personas a adaptarse a discapacidades a largo plazo. Es posible que los investigadores deseen probar cómo estos tipos de programas de autoadministración podrían ayudar a las personas con accidente cerebrovascular a aumentar su participación en actividades que tienen un significado personal, como regresar al trabajo o salir a la comunidad.

Para Obtener Más Información

Para obtener más información sobre otro programa de autoadministración que podría ser utilizado después de un accidente cerebrovascular, el Centro de Investigación y Capacitación sobre la Discapacidad en Comunidades Rurales de la Universidad de Montana está desarrollando actualmente una versión multimedia del programa muy exitoso de autoadministración: Viviendo Bien con una Discapacidad. El proyecto se llama Motivación para la Autoadministración: http://rtc.ruralinstitute.umt.edu/health-wellness/motivation-for-self-management/ (en inglés).

El programa Viviendo Bien con una Discapacidad es ofrecido por muchos Centros de Vida Independiente en los Estados Unidos. Obtenga más información sobre cómo encontrar un programa en su área: http://livingandworkingwell.ruralinstitute.umt.edu/find-a-consumer-workshop/ (en inglés).

La Asociación Estadounidense sobre el Accidente Cerebrovascular ofrece La Vida Después de un Accidente Cerebrovascular, una colección de guías y recursos para ayudar a los sobrevivientes de un accidente cerebrovascular y sus familias a recuperarse después del accidente cerebrovascular y regresar a hacer algunas de las cosas que aman: http://www.strokeassociation.org/STROKEORG/LifeAfterStroke/%20Vida-Despu%C3%A9s-Stroke_UCM_308546_SubHomePage.jsp (en inglés). También ofrecen recursos e información en español: http://www.strokeassociation.org/STROKEORG/Professionals/Stroke-Spanish-Resource-Page-16_UCM_491255_SubHomePage.jsp

La Asociación Nacional sobre el Accidente Cerebrovascular también ofrece recursos y publicaciones para la recuperación de accidentes cerebrovasculares: http://www.stroke.org/we-can-help/survivors/stroke-recovery (en inglés).

Para Obtener Más Información Sobre Este Estudio

Wolf, T.J., Baum, C.M., Lee, D., y Hammel, J. (2016) El desarrollo del programa de Autoadministración Después de un Accidente Cerebrovascular para Mejorar la Participación (IPASS por sus siglas en inglés): Un estudio exploratorio clínico aleatorizado. (En inglés). Temas en la Rehabilitación de Accidente Cerebrovascular, 23(4), 284-292. Este artículo está disponible en la colección de NARIC bajo el Número de Acceso J76311 y sólo está disponible en inglés.

Español
Date published: 
2017-08-30