Un Breve Entrenamiento Puede Ayudar a que los Jóvenes Que Reciben Servicios Envolventes Se Involucren Más en Su Planificación del Tratamiento

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades estiman que uno en cinco niños o jóvenes puede tener en algún momento un trastorno emocional, mental, o conductual grave, como un trastorno de déficit de atención/hiperactividad o trastorno de conducta. Pueden recibir servicios de médicos, trabajadores sociales, y otros profesionales de salud mental. “Wraparound” es un programa comprensivo basado en el equipo que proporciona servicios personalizados a los niños y jóvenes con condiciones de salud mental graves y están disponibles en la mayoría de estados. Los jóvenes matriculados en Wraparound pueden estar involucrados con múltiples sistemas de servicio, tales como cuidado de crianza temporal, justicia juvenil, y sistemas estatales de salud mental. Los equipos de Wraparound típicamente suelen estar formados por el joven, miembros de la familia o proveedores de atención, proveedores de servicio procesionales, y un coordinador de atención que se reúnen regularmente para coordinar el plan de tratamiento del joven. Wraparound tiene como objetivo priorizar las metas y preferencias del joven en los planes de tratamiento. Sin embargo, las investigaciones anteriores han mostrado que muchas veces los jóvenes no pueden participar activamente en sus reuniones de Wraparound. Los jóvenes pueden ser reacios a discutir sus sentimientos abiertamente con los padres u otras figuras de autoridad, y pueden surgir desacuerdos entre los jóvenes y otros miembros del equipo con respecto a las decisiones de tratamiento de salud mental. En un reciente estudio financiado por NIDILRR, los investigadores probaron un breve programa de entrenamiento llamado Lograr Mi Plan (AMP, por sus siglas en inglés), en el cual los jóvenes fueron entrenados sobre cómo involucrarse más en las reuniones de su equipo Wraparound. Los investigadores querían ver si el entrenamiento ayudaría a los jóvenes a sentirse más involucrados en su tratamiento y si mejoraría la calidad de las reuniones de equipo.

Los investigadores en el Centro de Investigación de Rehabilitación y Capacitación para los Caminos hacia los Futuros Positivos (en inglés) reclutaron a 55 jóvenes en un estudio. Todos los jóvenes tenían entre 12 y 18 años de edad y estaban recibiendo servicios Wraparound en Portland, OR. Para calificar para Wraparound, todos estos jóvenes tenían, o corrían el riesgo de tener, problemas emocionales, conductuales, o de uso de sustancias, y todos estaban involucrados con al menos dos sistemas de servicio como el cuidado de crianza y la justicia juvenil. Los investigadores dividieron a los jóvenes y sus equipos de Wraparound en dos grupos: un grupo experimental que recibió el entrenamiento AMP, y un grupo de comparación que acababa de participar en su programa habitual de Wraparound.

Los jóvenes en el grupo experimental tuvieron tres sesiones individuales de entrenamiento con un estudiante de trabajo social capacitado como entrenador. Las sesiones de entrenamiento fueron designadas para ayudar a los jóvenes a prepararse para su próxima reunión del equipo de Wraparound. En la primera sesión, cada joven identificó sus metas de vida a largo plazo, así como medidas de acción concretas a corto plazo que podrían tomar para alcanzar esas metas. En la segunda sesión, cada joven trabajó en el establecimiento de la agenda para la reunión del equipo de Wraparound y decidir qué secciones de la reunión a dirigir. Durante la tercera sesión, cada joven practicó lo que podría decir durante la reunión, y, con la guía del entrenador, discutieron cómo manejar los problemas inesperados que podrían surgir durante la reunión. El entrenador asistió a la próxima reunión de Wraparound programada, done los jóvenes conducieron la discusión, para brindarles el apoyo necesario, como recordando al equipo que hable directamente a los jóvenes durante la discusión en lugar de a ellos. Después de esta reunión de equipo “objetivo”, el entrenador se reportó brevemente con el joven para revisar las metas y acciones para la próxima reunión del equipo de Wraparound. El entrenador también asistió a la siguiente reunión para prestar apoyo, luego entrego el entrenamiento al coordinador de atención del joven.

Para averiguar si el entrenamiento aumentó las percepciones de los jóvenes de la participación, los jóvenes de los grupos experimentales y de comparación fueron entrevistados antes de que comenzó el entrenamiento, después de la reunión de equipo de objetivo, y después de dos reuniones adicionales de Wraparound. En cada entrevista, los jóvenes respondieron a preguntas acerca de cómo se sentían antes de la reunión y cómo sus ideas se reflejaban en los planes de tratamiento. También respondieron a preguntas sobre sus percepciones de la “alianza de trabajo” entre sí mismos y los miembros del equipo, incluyendo su sentido de unión, cohesión del equipo, y el acuerdo sobre las metas y acciones de tratamiento. El joven, el coordinador de atención, y otros miembros del equipo también llenaron una encuesta después de cada reunión donde evaluaron la productividad de la reunión, la cantidad de ideas del joven que fueron reflejadas en la reunión, y el grado de éxito de la reunión en comparación con las reuniones anteriores. Los investigadores después compararon estas clasificaciones entre los grupos experimental y de comparación. Además, los investigadores grabaron vídeos de las reuniones del equipo para revisar y analizar de forma directa as interacciones y procesos del equipo.

Los investigadores encontraron que los jóvenes en el grupo experimental, que recibieron el entrenamiento, se sintieron más involucrados en su tratamiento y pensaron que sus ideas se reflejaban más fuertemente después del entrenamiento, en comparación con los jóvenes en el grupo de comparación. Este patrón se mantuvo para la reunión objetivo así como para las dos reuniones subsiguientes. Después del entrenamiento, los jóvenes en el grupo experimental también describieron una alianza de trabajo más fuerte con sus equipos en relación con los jóvenes en el grupo de comparación.

Cuando los investigadores examinaron las encuestas posteriores a la reunión, encontraron que ambos jóvenes y miembros adultos del equipo clasificaban las reuniones como más productivas en el grupo experimental que en el grupo de comparación. Los participantes del grupo experimental (tanto jóvenes como adultos) también calificaron la participación de los jóvenes como más sustancial en comparación con los participantes del grupo de control. Alrededor de la mitad de los miembros jóvenes y adultos de los equipos en el grupo experimental calificaron la reunión de objetivo como “mucho mejor que normal” en comparación con sólo un tercio de los jóvenes y miembros del equipo en el grupo de comparación. Las grabaciones de vídeo también mostraron una participación más activa y significativa de los jóvenes en el grupo experimental.

Los autores notaron que un breve programa de entrenamiento en autoabogacia puede aumentar la participación activa de los jóvenes y el liderazgo en la planificación de su propio tratamiento de salud mental. Esto puede mejorar su sentido de alianza con los médicos, permitiéndoles a hacerse cargo de sus propias vidas mientras que también se vinculan con los adultos que los cuidan. El entrenamiento similar podría ser útil para empoderar a los jóvenes en otros sistemas basados en equipos, tales como los Planes de Educación Personalizada (PEP) o planes de transición postsecundaria. La investigación futura podría ser útil en comprender como este enfoque puede ser aplicado a estos otros entornos. El programa de entrenamiento desarrollado en este estudio fue efectivamente entregado a bajo costo por estudiantes de trabajo social con capacitación formal de seis semanas. Los educadores y proveedores de servicios pueden desear implementar actividades similares de entrenamiento en la autoabogacia en sus programas.

Para Obtener Más Información

El RTC Caminos ha desarrollado varios productos y publicaciones como parte del proyecto Lograr Mi Plan (en inglés), incluyendo:

  • “Durante las reuniones no puedo soportarlo cuando … “Una guía para facilitadores y miembros del equipo. 
  • Consejos para Sus Reuniones de Equipo, una guía para los jóvenes.
  • La participación de jóvenes en la planificación: ¿Por qué importa?, un vídeo de entrevistas con jóvenes que describen lo que se siente no tener voz en su propio tratamiento.

La investigación sobre Lograr Mi Plan continúa con el RTC Caminos. AMP+ utiliza la intervención de entrenamiento para apoyar a los jóvenes con problemas de salud mental que están en transición al empleo. Para obtener más información sobre las publicaciones o la capacitación, póngase en contacto con el RTC Caminos.

El RRTC sobre el Aprendizaje y Trabajo Durante la Transición a la Edad Adulta (en inglés) también se centra en la juventud y los adultos jóvenes con problemas de salud mental. Obtenga más información sobre su proyecto “Youth Voice” (en inglés) y su hoja de consejos sobre la autoabogacia (en inglés).

Para Obtener Más Información Sobre Este Estudio

Walker, J.S., Seibel, C.L., y Jackson, S. (2017) Aumento de la participación de los jóvenes en la planificación del tratamiento basado en el equipo: La mejora del Logro Para Mí Plan de Wraparound (en inglés). Revista de Estudios de Niños y Familias, 26(8), 2090-2100. Este artículo está disponible de la colección de NARIC bajo el Número de Acceso J76XXX y sólo está disponible en inglés.

Este proyecto también cuenta con el apoyo de la Administración de Abuso de Sustancias y Servicios de Salud Mental (SAMHSA por sus siglas en inglés).

Español
Date published: 
2017-10-4
RIF PDF: